Torrevieja impulsa la salud mental juvenil con el programa Vive-T
La Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Torrevieja ha puesto en marcha un nuevo proyecto enfocado en el bienestar emocional de los jóvenes. En colaboración con el Centro de Información y Animación Juvenil (CIAJ) y el área de Juventud de la Diputación de Alicante, se ha lanzado el programa Vive-T, una iniciativa centrada en el desarrollo personal a través de talleres educativos.
Este programa responde a una necesidad creciente entre la población juvenil, cada vez más expuesta a situaciones adversas, presiones sociales y conflictos de identidad. Estas circunstancias han llevado a un incremento notable de problemas como la ansiedad, trastornos alimentarios, depresión e incluso conductas suicidas entre adolescentes.
Con el objetivo de abordar esta realidad, Vive-T propone una serie de cuatro talleres diseñados para ofrecer herramientas de autoconocimiento, gestión emocional y mejora del entorno social. Cada uno de ellos tiene una duración de una hora y media y está concebido para generar reflexión y promover un cambio de actitud hacia un estilo de vida más equilibrado.
Los talleres son los siguientes:
- Taller A: ¿Cómo cuido de mí? – Enfocado en la autoatención y el autocuidado.
- Taller B: Soy diferente, igual que tú – Que promueve la empatía y la aceptación de la diversidad.
- Taller C: Me quiero, no me quiero – Para trabajar la autoestima y el amor propio.
- Taller D: ¿Por qué a veces no te soporto? ¿Por qué no me soporto? – Que explora la gestión de conflictos interpersonales y la relación con uno mismo.
Estos espacios formativos se desarrollarán durante el curso 2024/2025 en varios institutos de la ciudad, incluyendo el IES Mare Nostrum, IES Mediterráneo y el IES Torrevigía. La participación oscila entre 30 y 60 estudiantes por taller, quienes, mediante actividades dinámicas, son guiados a cuestionarse, compartir y construir nuevas perspectivas para su día a día.
La Concejalía valora de forma muy positiva la acogida que está teniendo la propuesta tanto entre los jóvenes como entre el personal docente. Por ello, no se descarta dar continuidad a este tipo de programas en cursos posteriores, reforzando el compromiso con la salud emocional juvenil.




