El Ayuntamiento de Torrevieja pide ampliar el hospital sin exigir la vuelta del modelo privado
Durante el pleno ordinario del mes de mayo, el Ayuntamiento de Torrevieja aprobó una moción promovida por el grupo municipal del Partido Popular que solicita a la Generalitat Valenciana una mejora y ampliación del Hospital Universitario de la ciudad. Este texto sustituye y matiza una propuesta inicial de Vox, cuyo enfoque principal se centraba en devolver la gestión del centro a manos privadas mediante un concurso público. Aunque este planteamiento se mantenía en la introducción, perdió protagonismo en la versión final aprobada.
La moción del equipo del alcalde Eduardo Dolón establece como prioridad mejorar las infraestructuras hospitalarias y reforzar el personal sanitario, al margen del modelo de gestión. Este planteamiento marca un giro respecto a la postura que el Partido Popular defendió en la campaña electoral de 2023, donde abogaron por el regreso de la concesión al grupo Ribera.
En el texto aprobado desaparece también la afirmación de Vox que calificaba las instalaciones actuales como “insuficientes”, sustituyéndose por una expresión más moderada: “precisan ser ampliadas”.
Durante la defensa de la moción, la concejala de Sanidad, Rosa Cañón, destacó los logros del antiguo modelo concesional gestionado por Ribera desde 2006 hasta la reversión en 2021, señalando que fue reconocido nacional e internacionalmente por su eficacia y calidad asistencial. Sin embargo, también puso en valor los avances actuales del sistema público, subrayando que la mejora del departamento es un proceso progresivo.
En su intervención, Cañón también criticó la falta de inversión por parte de la Generalitat tras la reversión. Recordó que las promesas presupuestarias no se cumplieron: se anunciaron partidas de 30 millones en 2021, 25 millones en 2022 y 17 millones en 2023, que no se materializaron.
Desde Vox, su portavoz Salvador Ruso sostuvo que el incremento de presupuesto y personal no ha significado una mejora del servicio, señalando que, aunque el número de empleados ha crecido de 1.200 a 2.200, eso no garantiza una mayor eficiencia. Además, advirtió del crecimiento poblacional que afronta el área sanitaria, que podría alcanzar los 300.000 habitantes, cuando actualmente se atiende a unos 215.000 usuarios con tarjeta sanitaria, sin contar los desplazados.
Por parte del PSOE, la portavoz Bárbara Soler reconoció que el proceso de reversión fue complejo y admitió que “pudo hacerse mejor”, aunque responsabilizó al anterior acuerdo entre el PP y Ribera del escaso margen de maniobra. Aunque compartió con Cañón la necesidad de inversiones, el PSOE rechazó apoyar una moción que mantenía abierta la opción de volver a privatizar el servicio.
Desde Sueña Torrevieja, Pablo Samper defendió una sanidad pública de calidad, libre de intereses comerciales, criticando los problemas actuales en urgencias y las subcontrataciones, y remarcando la necesidad de priorizar el bienestar de los ciudadanos por encima de cualquier modelo de negocio.




