El Ayuntamiento de Torrevieja ha emitido un decreto en el que ordena a la empresa propietaria de la Posada del Parejo, un edificio protegido ubicado en la céntrica calle Azorín, que adopte medidas urgentes para evitar su deterioro y posible derrumbe. El coste de la intervención se ha valorado en 687.000 euros, e incluye una reforma estructural completa del inmueble.
Un edificio en riesgo de colapso
Según los informes técnicos del área de Urbanismo, el inmueble presenta un riesgo inminente de colapso parcial debido a la falta de mantenimiento y conservación. Por ello, la concejala de Gestión Urbanística, Sandra Sánchez, ha firmado un decreto que obliga a la empresa propietaria, una promotora inmobiliaria de la Vega Baja, a intervenir en un plazo máximo de dos meses.
La actuación exigida contempla la rehabilitación estructural del edificio, incluyendo la reforma de cubiertas, cerramientos, particiones, acabados e instalaciones. Como alternativa, la empresa puede ejecutar el proyecto de construcción de viviendas que presentó en 2017 y que el Ayuntamiento autorizó en 2019.
Un problema recurrente en el patrimonio protegido
Esta no es la primera vez que el Ayuntamiento intenta que los propietarios del edificio cumplan con su obligación legal de conservación, una situación que se ha repetido con distintos dueños a lo largo de los años. La Posada del Parejo, una construcción de finales del siglo XIX, es uno de los pocos ejemplos de arquitectura histórica que aún se conservan en Torrevieja.
Cuando la empresa oriolana adquirió la propiedad en 2016, el edificio ya tenía un expediente de peligrosidad abierto desde 2003, debido a desprendimientos que se habían producido. En ese momento, la promotora llevó a cabo algunas medidas de urgencia, como la instalación de andamios y la impermeabilización provisional de la cubierta, pero no acometió la rehabilitación integral del inmueble.
Conflicto judicial por la construcción de viviendas
El proyecto de la promotora incluía la construcción de viviendas de lujo en el solar de la posada, pero decidió no seguir adelante tras recibir una licencia con una planta menos de lo previsto en su diseño original. Esto llevó a la empresa a iniciar un proceso judicial para reclamar la ampliación de la altura del edificio o, en su defecto, una compensación de 300.000 euros. Sin embargo, en 2024, la justicia rechazó ambas peticiones.
Posibles sanciones por incumplimiento
El decreto municipal advierte que, si la empresa no cumple con la orden de rehabilitación, el Ayuntamiento podrá ejecutar las obras de manera subsidiaria y repercutir los costes a la propiedad. Además, se aplicarán multas coercitivas mensuales equivalentes al 10% del coste total de las obras, lo que supone 69.708 euros por cada sanción.
Desde 2023, los informes municipales han insistido en la necesidad de implementar medidas urgentes para estabilizar el edificio y evitar derrumbes, incluyendo el apuntalamiento de la estructura y la impermeabilización para evitar filtraciones de agua. También se exige a la empresa que encargue a un técnico un informe detallado sobre las patologías del inmueble y que presente un proyecto de rehabilitación.
Un patrimonio en peligro
La Posada del Parejo no es el único edificio protegido en la calle Azorín que presenta un estado de conservación preocupante. En el mismo tramo se encuentran otras construcciones con valor arquitectónico que también han sido abandonadas a su suerte, como la Casa de López Dols y el edificio de la Casa de los Pensionistas, este último adquirido por el Ayuntamiento en 2011 mediante una permuta inmobiliaria.
Historia de la Posada del Parejo
La posada, fundada a finales del siglo XIX, fue un importante punto de hospedaje para marineros, comerciantes y veraneantes que llegaban a Torrevieja, especialmente los viernes, coincidiendo con el mercado semanal. También servía como punto de descanso para animales de tiro y sus propietarios, según recoge un estudio del cronista oficial de la ciudad, Francisco Sala.
A pesar de su valor histórico y arquitectónico, la falta de conservación y el conflicto entre la administración y los propietarios amenazan con hacer desaparecer este emblemático edificio. Ahora, con la nueva orden municipal, el futuro de la Posada del Parejo está en manos de la promotora, que deberá decidir entre rehabilitar el inmueble o afrontar sanciones económicas.




